14/09/2017

Tomemos a tiempo el tren de la industria inteligente

Por Juan Carlos Martínez, presidente de Asimet.

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El país está experimentando un grave proceso de desindustrialización. Esta es una frase que como ASIMET venimos repitiendo hasta el cansancio desde hace por lo menos 10 años. En el caso de nuestro sector, durante este primer trimestre registró un crecimiento de solo un 0,2%, con lo que se mantiene la tendencia ya casi histórica de estar produciendo un 30% por debajo de los niveles alcanzados en el año 2007. Peor aún, esta cifra difícilmente se podrá revertir en el corto y mediano plazo, debido a que hemos tenido que lamentar el cierre parcial o total de algunas plantas, lo que sumado a la falta de obras de infraestructura, construcción y postergación de algunos proyectos de inversión en el sector minero, mantienen al sector con una baja demanda de sus productos.

Al margen de la actual coyuntura como gremio pensamos que las causas de esta desindustrialización no se deben sólo a razones exógenas, y que como empresarios debemos reaccionar a tiempo para enfrentar de manera inteligente y creativa esta falta de competitividad que nos afecta.

Un reciente estudio de la OCDE sobre la economía chilena recomendó a nuestro país dar el salto a una economía más basada en el conocimiento y la innovación, lo que según el organismo nos permitiría aumentar nuestra productividad, ampliar la base exportadora e insertarnos mejor en las cadenas globales de producción.

Sabemos que la mente humana ya está embarcada en una 4ta Revolución Industrial, liderada por las tecnologías de fabricación que viven una transformación sin precedentes. Se trata de nuevas tecnologías aplicadas a los procesos de producción. Equipos de robótica conectados a la "internet de las cosas" o "internet industrial", lo que permite que objetos, máquinas y personas interactúen remotamente en cualquier lugar y momento. Lo analógico y lo digital se complementan en una realidad dominada por robots y dispositivos conectados con cada vez menor empleo humano.

Estamos en presencia también de una nueva idea de comunicación global, que requiere, por supuesto, nuevos profesionales. Estos son los temas que se discuten ahora en los países industrializados, los del sudeste asiático y China, mientras que en América Latina y Chile aún permanecemos ajenos a este proceso.

¿Podremos subirnos a este tren del desarrollo y tomar a tiempo el vagón de la industria inteligente o simplemente observaremos este proceso desde lejos como meros espectadores, esperando sentados a que las bondades del libre mercado nos traigan desde el extranjero los avances de esta nueva revolución?

En otras palabras ¿se nos pasó la hora de la industrialización y solo deberíamos concentrarnos en el desarrollo de servicios, desconociendo que la industria, junto con incorporar conocimiento y valor agregado, constituye el corazón de las cadenas de valor?

En ASIMET estamos seguros que la industria en Chile debe ser protagonista de esta nueva revolución. Nuestra invitación es a que enfrentemos el desafío de tomar el rol de actores principales, en este futuro digital que se nos presenta como único camino al desarrollo.