17/05/2017

Cada vez con mayor frecuencia oímos hablar del capital humano para referirnos a los trabajadores al interior de las instituciones.

Por Esteban Vega Toro, director regional SENCE.

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Desarrollo del capital humano en Chile: Un desafío país

Cada vez con mayor frecuencia oímos hablar del capital humano para referirnos a los trabajadores al interior de las instituciones. Atrás quedaron conceptos como "mano de obra", para dar paso a los "colaboradores", entendiendo hoy la relación empleador – empleado como una de mutua colaboración, en las que ambos desde sus distintos roles, contribuyen al crecimiento de la empresa. Entendida ésta ya no como una mera productora de bienes y servicios orientada a generar riqueza, sino como un espacio relacional donde confluyen distintos esfuerzos, orientados a generar bienes y servicios que contribuyan al crecimiento de las personas y las sociedades. Las organizaciones se desarrollan en un territorio que se ve impactado por las decisiones que en éstas se toman, actuando en su interior personas con múltiples intereses.

La OCDE define el capital humano como "los conocimientos, habilidades, competencias y atributos incorporados en los individuos, que facilitan la creación de bienestar personal, social y económico". Es el pilar esencial de cualquier institución: Su éxito, sea esta pública o privada, no está dado solo en cuanto se garantice la provisión de recursos económicos. La "buena salud" de una institución hoy es multi – dimensional: La garantía de recursos económicos debe ir acompañada de un clima de colaboración al interior de la institución, donde todos se involucran y sienten que, desde sus distintos espacios, contribuyen al desarrollo de ellos y la institución en la que prestan un servicio.

La evidencia empírica aportada por la OCDE nos muestra que el capital humano y las habilidades de la población se encuentran estrechamente relacionados con el crecimiento del país. Apostar por el capital humano es clave, pues mejora la productividad y la competitividad, favorece el crecimiento y permite alcanzar crecientes niveles de bienestar para todos nuestros compatriotas.

Si bien se han producido importantes avances en esta materia, en nuestro país se evidencian dificultades relevantes en formación de capital humano y productividad. Según el Informe Final de la Mesa Técnica "Desarrollo de Competencias de Capital Humano" de la Comisión de Productividad de la CPC, la productividad de nuestros trabajadores está lejos de la de los países desarrollados. Según este estudio el año 2014 nuestros trabajadores produjeron en promedio US24 por hora trabajada, lo cual representa sólo un tercio de lo que producen los trabajadores en EE.UU., y la mitad de lo que produjeron en promedio los trabajadores de los países de la OCDE.

Según lo arrojado por el Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial 2015 – 2016, uno de los factores más problemáticos para hacer negocios en nuestro país, es el inadecuado nivel de preparación de nuestra fuerza de trabajo.

Nuestro país se encuentra en una posición expectante de cara al desarrollo. Si a principios de los 90´ el desafío estaba puesto en reducir la pobreza y darnos a conocer al mundo, hoy nuestra principal preocupación debe apuntar a fortalecer nuestro capital humano para enfrentar los desafíos que nos imponen la globalización y las mayores exigencias del mercado nacional e internacional.
En esto no caben divergencias: Se requiere un acuerdo cuyo centro sea mejorar las competencias de nuestros trabajadores actuales y de aquellos que en el futuro se integrarán al mercado del trabajo.

Mayor inversión en educación primaria, aseguramiento de calidad y nuevos estándares en la formación de trabajadores, profundización del sistema nacional de certificación de competencias laborales, fortalecimiento de la educación técnica, más articulación público – privada para detectar oportunidades de capacitación y políticas públicas de capacitación, inserción laboral destinada a segmentos de población con rezago en materia de integración al mercado laboral (como el Programa Más Capaz, muy exitoso en esta materia), entre otras, son medidas esenciales a impulsar para avanzar decididamente hacia un desarrollo justo e inclusivo del cual todos seamos parte.